Familia:
Cunonináceas. Distribución: Se encuentra
en las cordilleras, desde Maule a la península de Taitao.
Habitat: Especie del bosque valdiviano, típica
de suelos húmedos y pantanosos. En el extremo norte de
su zona de distribución sólo se desarrolla cerca de los
cursos de agua. Decripción: Arbol de crecimiento muy lento,
que puede alcanzar 25 a 30 m de altura; tronco recto y
cilíndrico de (hasta) 1 m de diámetro; corteza arrugada
y sembrada de puntitos blancos y estrías transversales.
Se trata de una especie perenne, con follaje tenue y hermoso
aspecto. Hojas opuestas, coriáceas, compuestas imparipinadas;
entre los folíolos y a ambos lados del raquis tienen alitas
triangulares que dan a cada par una figura romboïdal.
En su base hay 2 estípulas caedizas y de forma arriñonada.
El largo de las hojas es de 3 a 8 cm, y el de cada folíolo
de entre 0,8 y 1,6 cm. Los folíolos tienen borde aserrado.
Flores hermafroditas, pequeñas, blancas cuando recién
abiertas y rosadas posteriormente; están reunidas en racimos
cilíndricos densos. Cáliz de 4 a 5 sépalos imbricados;
corola de 3 a 5 pétalos blancos; 8 a 10 estambres largos;
2 estilos terminados en estigmas blanquecinos pequeños.
Floración: en el mes de noviembre. Frutos: pequeñas cápsulas
terminadas en 2 cerditas, de color rojo y llenas de semillas
diminutas, erizadas y con pelos esparcidos.
Uso: Pese a ser la madera del tenío dura y de hermosa
veta oscura, no se utiliza mucho en construcciones. Sin
embargo, se han fabricado chapas de gran aceptación, por
su atractivo color. También se emplea para la fabricación
de ruedas y durmientes, y como leña. Las flores de este
árbol son muy melíferas y generan un producto de excelente
calidad. La corteza machacada sirve como cicatrizante,
para curar heridas de los caballos provocadas por monturas
y espuelas.